

El príncipe Leandro no soporta el tacto de ninguna mujer, hasta que una noche con Marta, una limpiabotas, lo cambia todo. Él le deja su anillo; ella desaparece. Meses después, un bebé con su anillo y su marca llega al palacio: es su heredero. Marta entra como nodriza. Es la única mujer que él puede tocar. Mientras crían al niño, el amor crece, pero ella esconde la verdad: es la madre. Cuando el rey ordena la boda, Leandro se niega… hasta que Marta cruza esas puertas. De limpiabotas a princesa. Las campanas repican por ella.











