

Hace cinco años, Alba Solano fue engañada por su familia y tuvo un hijo con Adrián Vega por accidente. Cinco años más tarde, cuando a su hijo Tesoro le diagnostican leucemia, Alba planea vender una reliquia de jade de la familia Vega para pagar el tratamiento. Al mismo tiempo que la familia Vega busca al niño por toda la ciudad, Alba comienza a trabajar como secretaria de Adrián en el Grupo Vega. Durante su tiempo juntos, sus sentimientos se intensifican rápidamente.
