

En su otra vida, Elena ganó el sorteo y se casó con Lucas, heredero del clan central, mientras Bella fue enviada a la frontera y murió tras caer en manos de un demonio cerdo. Antes de morir, culpó a Elena, y Lucas la torturó hasta matarla cuando estaba por dar a luz. Al renacer, Elena rechazó a Lucas y eligió la frontera. Allí no encontró al monstruo que todos temían, sino a Dante, el Rey Dragón que la trató como un tesoro. Pero su nueva vida apenas empezaba a revelar sus secretos.











