
Jess, la hija mayor ignorada de los Rogers, es obligada a sustituir a su hermana Ruby en un matrimonio arreglado con un supuesto viejo y feo dueño de una chatarrería. Para su sorpresa, su esposo resulta ser Ray, un multimillonario. Gracias a su amor incondicional y al cariño de su abuelo George, Jess descubre por primera vez el calor de una familia. Poco a poco gana confianza y autoestima, y finalmente rompe con su familia fría para elegir una vida llena de amor y respeto junto a Ray.











