
Soy Mia. Para pagar mis estudios, trabajaba sin descanso hasta que mi tío me robó todo e intentó venderme. Desesperada, pasé una noche con Julián, un multimillonario despiadado que se creía estéril. Tres meses después, la ecografía mostró algo imposible, ¡no era un bebé, sino cinco! ¿Qué haría este hombre al saber que el destino lo había convertido en padre de quintillizos?











