
Enloquecido por la profecía de que su hijo lo derrocaría, Cronos devoró a sus hijos. Rea salvó a Zeus y lo ocultó en el mundo mortal, donde el amor verdadero despertaría su poder divino. Sesenta años después, tres huérfanas de guerra se enamoraron del anciano Zeus, devolviéndole su juventud y poder. Mientras él aplastaba a los caballeros corruptos, Cronos empezó a presentir su regreso.











