
El Reino de Auralia estaba en declive. El repartidor Alejandro Morales fue elegido su única esperanza. Para salvar su nación, superó pruebas mortales con ingenio y descubrió una conspiración de la República de Floravia. Junto a su compañera Natalia, debió enfrentar a sus enemigos y a la entidad que lo controlaba todo. ¿Podrá un simple repartidor desafiar un poder divino?











