Sarah se está muriendo. La única que puede salvarla es Victoria, la chica que la acosó en la preparatoria. Pero cada vez que Victoria huye, todos corren tras ella: sus padres, sus hermanos e incluso Julian, su prometido. Mientras Sarah se debilita en el hospital, todos siguen eligiendo a Victoria. Hasta que Sarah deja de esperar. Renuncia al tratamiento, al trasplante y también a quienes debían amarla. Cuando por fin se arrepienten, ya es demasiado tarde.











