Era una madre adolescente de los barrios bajos, con cara de niña y curvas de infarto. Para rescatar a su hijo, entró como nodriza en una poderosa familia vampiro. Pero fue desenmascarada: ella era la reina de sangre pura, la única que podía decidir la línea de sucesión. Tres hermanos vampiros comenzaron una lucha salvaje por poseerla. Mientras descubría la verdad sobre su hijo y su origen, dejó atrás su miseria y renació como una auténtica reina.











