
Humillada por su hermana Atenea y traicionada por el Dios del Sol, era la vergüenza del Olimpo. Él, príncipe maldito del Templo Oscuro y un monstruo cuyo dolor solo ella calmaba, jamás olvidó que lo salvó en el río de los muertos. Si los dioses la atacan, él quemará el cielo por ella. Ella tiene el poder de destronarlos. Él es su monstruo y ella, su cura.











