
Victoria Santos vuelve a la ceremonia de sucesión del clan Muñoz para su prometido Vicente. Allí es humillada por la secretaria Vanesa, quien le roba su asiento y le pide un millón de dólares, mientras Vicente defiende a la intrusa. Nadie imagina que ella es la comisionada mafiosa más joven, con autoridad absoluta para decidir el futuro capo. Su llamada cambiará todo.











