
Soy Jerome, un repartidor. Al salvar a Dios disfrazado de mendigo, recibí una tarjeta negra. Cada dólar gastado me generaba otro por segundo, pero solo por tres horas. Descubrí que mientras más gastaba, más rico era. Junto a la modelo Chloe, compré jets y arrasé en Wall Street en minutos, pasando de ser un don nadie a la cima de la riqueza.











