
Elena, heredera traicionada, rescató al misterioso violinista Lucien y lo convirtió en su mascota sumisa. Pero él era en realidad el heredero del imperio Vere, la familia que la acosaba, y la protegía en secreto. Para salvarlo de los suyos, Elena lo abandonó cruelmente. Entonces, Lucien regresó transformado en un magnate dominante. Ya no era el juguete, era el amo. ¿Volvió por amor o por venganza?











