
Luna Valcárcel, dueña de una agencia de escoltas en quiebra, aceptó la desesperada misión de proteger a Sebastián Alcázar, el Príncipe Heredero de Gran Valoria, en su regreso tras pasar diez años como rehén en Gran Arkania. El camino estaba infestado de asesinos y su única arma era un Sistema que exigía una fortuna. ¿Cómo podría pagarlo? Su valioso prisionero tenía la respuesta.











