
La presidenta del Grupo Salazar, Valeria Salazar, descubrió que Marco Romero suplantaba a su hijo enfermo, Diego Salazar. Expuesto, Marco y su cómplice Clara Vargas contraatacaron, llevando a la empresa al borde de la ruina. El verdadero Diego regresó para defender a su madre, con la ayuda de su antiguo amor, Andrés Mendoza. ¿Bastará su frágil salud para recuperar su legado?











