

Creció en una familia destrozada por la adicción al juego. Un día, salvó a un niño sin saber que era Lucifer disfrazado. Años después, llega un inquilino que rompe su tranquila rutina. Es el chico que rescató, y con su poder para controlar los sueños, la acecha cada noche, traspasa todas sus defensas y, poco a poco, de forma irreversible, le roba el corazón.











