
Me llamaba Leo, y noche tras noche, un hombre misterioso me poseía en sueños. Creía que era una fantasía, pero tras la boda de mi madre con un millonario, descubrí la terrible verdad. El hombre de mis sueños era mi nuevo hermanastro, y sus perversos deseos por mí eran ya una realidad. ¿Podría resistirme a este juego prohibido?











