

Mía busca ayuda para salvar su relación, pero el terapeuta es Christian, su ex, el que hace tres años le dijo que no sentía nada por ella. Con la terapia, él empieza a desarmarla. Aaron, mientras tanto, la usa, la miente y lleva meses acostándose con su secretaria. Christian lo sabe. En una junta, destruye a Aaron, arrebata a Mía y la pone al mando de su empresa. Mía cree que Christian la ama, pero no sabe si es real o parte de un juego que él empezó hace tres años...











