
Alejandro Mendoza, el hijo ilegítimo, regresó tras la muerte de su hermano para ser el nuevo jefe de Clara Vargas. En la oficina jugaban al gato y al ratón, atrapados por un romance de hace cinco años. En la lucha por un millonario proyecto médico, surgieron intrigas, deudas familiares y la muerte fingida del hermano. Entre pruebas y protección, ¿pudo su amor sobrevivir a la conspiración?











