
Su hermano Adrián Morales, su madre y el alcalde fingieron la muerte de Javier para robarle su futuro. Engañado, Javier Morales trabajó la tierra por años, financiando la vida de sus traidores. Al descubrir la verdad, inició una venganza para recuperar su vida y destruir a sus enemigos. Pero ellos intentaron silenciarlo para siempre. ¿Pudo un hombre dado por muerto reclamar justicia?











