
Tras ser traicionada por su exesposo y perderlo todo, Emily Thorne no se dio por vencida. Con su inteligencia como única arma, se infiltró en el mundo corporativo para recuperar su imperio. Reclutó aliados y reunió pruebas para una batalla final en la sala de juntas. Él hizo lo imposible para hundirla. ¿Fue su venganza más dulce que la victoria o la consumió por completo?











