Tras el brutal atropello de su hija Lucía Mendoza, Clara jura venganza. Descubre que el culpable es Diego Mendoza, el bastardo de su esposo Alejandro Mendoza. Él y su amante Marina Serrano la humillan, e incluso le niegan el médico a su propia hija para forzar su silencio. Lo que no imaginan es que han despertado a la temible General Valdés. ¿Hasta dónde llegará una madre para hacer justicia?











