
Tras tres años de humillaciones en un matrimonio sin amor, Emily pide el divorcio. Harta de ser ignorada por su esposo y su familia, revela que es la fundadora de un estudio multimillonario y la heredera de un imperio farmacéutico. Con un solo discurso, expone cada mentira y humilla a la amante de su esposo. Él le suplica perdón, pero su fría respuesta es simplemente «ya hablaremos».











