
En la isla fortificada, el Rey de la Guerra, Guaná, controla billones en armamento y provoca una guerra mundial. El Rey del Inframundo, Andrés, junto a los Cuatro Santos, se alzan para defender al pueblo y hacer justicia en nombre del cielo. Pisando el vacío, marchan hacia la isla de mercenarios, rompiendo capa tras capa de defensas, hasta capturar vivo al Rey de la Guerra y así logran impedir el estallido de la guerra mundial.
