
Contra la voluntad de sus padres, Camila Serrano se casó y se mudó a las montañas. Embarazada de nueve meses, rescató a una pitón gigante atrapada. Poco antes de dar a luz, descubrió que su esposo y toda su familia solo fingían quererla para quedarse con su bebé. Intentó escapar, pero la capturaron. Cuando todo parecía perdido, la pitón regresó para salvarla.











