
Clara Vega, una médica moderna, murió de agotamiento y despertó en la dinastía Valdoria con un sistema: curar para volver a casa. Las mujeres no podían ejercer la medicina, así que fingió ser una curandera extranjera. Salvó al príncipe Leonardo de un tétanos, curó el escorbuto en el ejército y fabricó armas con alcohol. Trató a la emperatriz y logró que abolieran la ley que prohibía a las mujeres curar. Al final, se casó con el príncipe y abrió su propia clínica.











