
Isabel Mendoza, líder del Grupo Horizonte, fingió ser limpiadora para probar a su hijo adoptivo, Adrián Mendoza. Pero él, instigado por su madre biológica Elena Salazar, la humilló exigiéndole desnudarse por dinero y rompiendo el amuleto de jade familiar. Destrozada, Isabel reveló su identidad junto a sus tres poderosos hijos. Cuando Adrián supo la verdad, ¿merecía su perdón?











