
Isabel Salazar, huérfana sin memoria, fue vendida por su familia adoptiva. El general Leandro Mendoza la rescató. Descubrieron que era la verdadera princesa, cambiada al nacer por la consorte Mirabel. El falso príncipe intentó matarla. Juntos enfrentaron la conspiración. Finalmente, fue nombrada Princesa Alba y se casó con Leandro.











