La Dama Sagrada Aurelia protegió en secreto al emperador Leonardo de la Vega de una calamidad. Pero él la traicionó por Inés Villalba, su supuesta sucesora, y la destronó. Aurelia abandonó el palacio. Justo al irse, la calamidad se desató sobre el imperio. Revelada la conspiración de Inés, ¿cómo pudo un emperador arrepentido recuperar a la única mujer que podía salvarlos?











