
Erin era una humana desesperada por salvar a su madre. Tras una noche con el Rey Elfo drogado, rompió su maldición centenaria y quedó embarazada de trillizos. Su cruel padre la vendió a una celosa princesa elfa que intentó asesinar a los bebés con magia. Al sentir su linaje, el rey irrumpió para proteger a su pareja destinada y a sus hijos.











