

Ante la élite de Seattle, Ryan, amor de infancia de Alyssa, elige a su hermanastra Janine. Tras perder su compromiso, Alyssa viaja a Nueva York para casarse con Adriano, heredero de los Rocco, dado por moribundo. Allí descubre que no está enfermo, sino atrapado por un pasado que lo aisló. Cuando todos lo abandonan, Alyssa decide quedarse. Ella lo ayuda a volver a vivir y él le da el respeto que nunca tuvo. Adriano recupera el control y Alyssa termina a su lado como señora de los Rocco.











