
Héctor Morales, el Dios del Juego de Estivia, renace en el cuerpo de Adrián Salazar, el hijo ilegítimo y moribundo de la Casa Solís. Él y su madre, Elena Navarro, viven humillados por su propia familia. Al ver a Elena arrodillarse para suplicar por su vida, Héctor se levanta para desafiarlos a un duelo de juego. ¿Podrá su legendaria habilidad salvar a su nueva madre y vengar su honor?











