
Álvaro Montes necesitaba entrar a su casa con dos toneladas de fertilizante. Su vecino, León Castillo, bloqueó el camino con una pared y humilló a su madre. Álvaro fue al pueblo, buscó los planos del terreno y descubrió que la casa de su vecino estaba construida en tierra protegida. La policía derribó la construcción y le puso una multa de 200 mil. El camino quedó libre. Álvaro no usó violencia. Usó la ley.











