
Cuando Sofía Rivas perdió el control del ejército ante Gabriel Montoro, huyó y conoció a Mateo Cruz, un erudito que fingía ser magistrado. Juntos defendieron Río Claro de asesinos y tropas rebeldes. Con aliados inesperados, derrotaron a Montoro, recuperaron el reino y encontraron el amor en medio del caos.











