

Santiago e Isabel se casan de golpe. Él, distraído, olvida decirle dónde viven. Ella miente a su hermana diciendo que llevaban dos años juntos. Tras confusiones, acuerdan vivir juntos pero en habitaciones separadas. Isabel sospecha que su cuñado le es infiel. En una fiesta, Santiago ve celoso cómo el hermano de su amiga Sofía coquetea con ella. Esa noche, ella le cocina fideos y planean visitar a sus padres pronto.











