
Durante años, Camila sacrificó cada verano para trabajar mientras su familia disfrutaba de las vacaciones que ella financiaba. Aprendió a obedecer, callar y aceptar que sus sueños siempre quedaran en segundo plano. Pero el día de su boda, cuando por fin intenta elegir su vida, su familia llama a la policía para detenerla y devolverla a su control. Frente a quienes confunden amor con obediencia, Camila deberá decidir si continúa siendo la hija perfecta o rompe para siempre el ciclo que la asfixia











