
Tras su doloroso divorcio, la prestigiosa abogada de divorcios Emily Ross dejó su carrera para abrir She Sings, un karaoke exclusivo para mujeres. En este refugio, esposas heridas y atrapadas en el pasado pueden llorar, cantar y sanar sus almas. Durante una década, Emily desafió las críticas, viendo a estas mujeres romper sus cadenas y entonar la melodía de su renacer.











