


Bailey acepta casarse con el enigmático clan Dawn para pagar el tratamiento de su padre. Cree que es un matrimonio por conveniencia, hasta descubrir que toda la familia oculta un secreto inhumano. La noche de la boda presencia la traición de Jasper y su hermanastra Giselle. Cuando Jasper intenta abusar de ella, Alaric, su esposo, un muerto viviente dormido durante un siglo, despierta. Lo que parecía un sacrificio la arrastra a un mundo de vampiros, cazadores y una antigua profecía.