
Mateo fue a vender los hongos de su pueblo, pero un gerente corrupto lo estafó, acusándolo de vender producto tóxico. No solo le robaron el pago, sino que lo multaron. Todos lo dieron por vencido, pero él usó la propia trampa del enemigo para contraatacar. Así inició su guerra contra un imperio de corrupción. ¿Podrá un simple agricultor destruir una red criminal tan poderosa?











