
Tras descubrir la cruel apuesta de Grayson para humillarla, Avery planea la venganza perfecta. Contrata a Roman, su archienemigo, para que finja ser su novio. El objetivo es simple, destruirlo. Pero cuando los besos falsos se vuelven reales y Grayson se da cuenta de que la ama, el juego se sale de control. ¿Elegirá al hombre que la traicionó o al que solo debía ser parte de su plan?











