
Clara, una infanta, se casó con Alonso, un campesino. Le consiguió un puesto en Obras. La familia de su cuñado se mudó a su palacio. Le robaron el ginseng de su hijo, el maestro y la plaza imperial. Alonso, cobarde, le pedía aguantar. Usaron el ginseng y Mateo la humilló. Entonces despertó y juró recuperarlo todo.











