
Tras perder su casa para pagar la boda de su hijo Agustín, Elena, de cincuenta años, es rechazada por él y por su despectiva esposa Selena. Sin rumbo, una casualidad la lleva a una cita a ciegas con Felipe, padre de Sera, y se casan casi al instante. Elena cree que Felipe es un fontanero bondadoso, pero él es el poderoso presidente del Grupo Herrera. Entre humillaciones de parientes, estafas y traiciones, Felipe la protege en silencio. Al final, Agustín elige a su madre, Felipe revela su identidad y Sera resulta ser Brenda, la hija perdida de Elena.











