


Al renacer en un mundo dominado por dragones, Evelyn salvó a un misterioso desconocido con un único objetivo: cobrar la recompensa de diez mil monedas que él le había pagado en su vida pasada. Fingió ser la esposa perfecta solo por el oro y planeó huir después. Sin embargo, ignoraba que él era el todopoderoso Emperador Dragón Negro y que, cuanto más huía de su amor, con más locura la perseguía.