
Ivera le dio la vida a Cassian con un beso y él la condenó a las llamas. Tres años después, ella despierta en el cuerpo de su prometida, un cuerpo que se deshace sin su contacto. Él esparció su alma en miles de pacientes, y cada cura la ata más a él. En el altar, frente a todos, ¿recuperará su vida o lo arrastrará con ella al infierno que él mismo creó?











